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COMENTARIO AL ARTÍCULO 213 DEL COFIPE, PRIMERO DEL LIBRO SEXTO: “Del voto de los mexicanos en el extranjero”.

1. Antecedentes.

Este artículo que encabeza el libro sexto del COFIPE, abre la puerta legal para que los mexicanos que residan en el extranjero puedan sufragar por presidente de la República. En realidad esta posibilidad ya se había abierto en la reforma constitucional en materia político electoral de 1996, en el artículo 36, fracción III, de la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos (CPEUM). En esa disposición se había previsto como un derecho de los ciudadanos mexicanos “votar en las elecciones populares en los términos que señale la ley.” La disposición anterior que se reformó decía: “votar en las elecciones populares en el distrito que le corresponda”, con lo cual se vinculaba la acción de votar a un distrito dentro del territorio nacional. La reforma dejó abierto el acto de votar a lo que señalara la ley y, para que no hubiera duda, la Exposición de Motivos de esa reforma explicitó:

“…se propone suprimir de la fracción III del artículo 36 la obligación de que el voto del ciudadano mexicano sea emitido en el distrito electoral que le corresponda, a efecto de posibilitar a nuestros compatriotas que se encuentran fuera del territorio nacional el ejercicio del sufragio…”

Ahora bien, para que el ciudadano mexicano que vivía en el exterior pudiera ejercer el voto, faltaba que la ley reglamentaria, que en este caso es el Código Federal de Instituciones y Procesos Electorales (COFIPE), estableciera las formas y procedimientos que los ciudadanos deberían seguir para ejercer ese derecho viviendo fuera del país, si así lo deseaban.

Para seguir los pasos que se dieron a partir de la mencionada reforma de 1996, veamos detenidamente lo que prescribió en su artículo octavo transitorio: la realización de un estudio que encargaría el Instituto Federal Electoral (IFE) a un grupo de especialistas de diversas disciplinas relacionadas con la materia electoral, con el propósito de que estudiara las modalidades para que los ciudadanos mexicanos residentes en el extranjero pudieran ejercer el derecho al sufragio en las lecciones de presidente de los Estados Unidos Mexicanos. Lo que dice literalmente la parte conducente de ese transitorio es lo siguiente:

“… Con el propósito de estudiar las modalidades para que los ciudadanos mexicanos residentes en el extranjero puedan ejercer el derecho al sufragio en las elecciones de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el Consejo General del Instituto Federal Electoral designará una comisión de especialistas en diversas disciplinas relacionadas con la materia electoral, para que realicen los estudios conducentes, procediéndose a proponer, en su caso, a las instancias competentes, las reformas legales correspondientes…”

Aprueban-boleta-para-el-voto-de-mexicanos-en-el-extranjeroEl Consejo General del IFE, de acuerdo con esta disposición transitoria, procedió a designar la comisión prevista, el 29 de abril de 1998, que se organizó en 4 subcomisiones que tratarían: 1. Asuntos internacionales, 2. Logísticos 3. Jurídicos y 4. Sociodemográficos. Las propuestas que hizo la comisión previeron que el ejercicio del voto de mexicanos residentes en el extranjero fuera el primer domingo de julio de 2000. La comisión identificó 3 modalidades básicas en las que el voto podía se ejercida y la posibilidad de que varias de ellas se pusieran en práctica de forma simultánea. Estas modalidades de voto sólo podrían hacerse si el ciudadano mexicano que se encontraba fuera del territorio nacional, tenía credencial de elector con fotografía y se advierte la posibilidad de que ella sea expedida en el extranjero.

Las modalidades señaladas fueron: 1) en casilla ordinaria, 2) en casilla especial y 3) voto a distancia (por correo o por teléfono). Cada una de ellas representaba un costo y un grado de dificultad y cada una de ellas cubría un universo de electores potenciales. Para aplicarlas, solas o más de una en forma combinada, era necesario aplicar criterios de racionalidad económica y logística, que eran las principales condiciones que la realidad imponía.

A fin de instrumentar legalmente la reforma, la comisión sugirió preparar un nuevo libro del COFIPE, la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en materia electoral, el Código Penal en materia de delitos electorales y la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación. Estos cambios legales en su conjunto, a partir de que se agregara un nuevo libro al COFIPE, harían posible que los mexicanos en el exterior emitieran su voto por presidente de la República.

2. Iniciativas presentadas en Cámara de Diputados entre 1998 y 2003.

Tomando en cuenta el estudio de los especialistas contratados por el IFE y otros planteamientos hechos por instituciones nacionales y extranjeras[1]. Puede decirse que el tema fue estudiado desde todos los ángulos antes de presentarse iniciativas de ley. Los diputados de los grupos parlamentarios del PAN, PRD, PT, Partido Verde y Convergencia empezaron a presentar iniciativas, durante las Legislaturas LVII y LVIII.

Se presentaron 14 iniciativas por diputados de diversos partidos (PAN,PRD, PRI, PT, Partido Verde), entre los años de 1998 y el de 2003. Varias de estas iniciativas proponían cambios a la Constitución, pero la mayor parte, plantearon cambios en el COFIPE, atendiendo a la reforma de 1996, que ya señalaba desde su Exposición de Motivos, que los mexicanos residentes en el exterior tenían derecho a votar y que la ley debía reglamentar la forma y términos en que debería ejercerse ese derecho, previsto en el artículo 36 fracción III.

La mayor parte de las iniciativas fueron presentadas por diputados del PAN (6) y del PRD (5). Hubo incluso una presentada en abril de 1999 por diputados de diversos grupos parlamentarios: PAN, PRD, PT y Partido Verde, que mostraba un esfuerzo amplio de los partidos opositores para llegar a un acuerdo sobre el voto de los mexicanos en el extranjero. El PRI, fue el partido que mostró renuencia a reglamentar el derecho al voto de los migrantes.

Se consideraba que las iniciativas presentadas no iban a proceder si no se promovía una discusión amplia con los partidos políticos nacionales y con las organizaciones de mexicanos en el extranjero, básicamente en Estados Unidos.

3. La Segob.

En 2004 se inició en la Secretaría de Gobernación, Subsecretaría de Desarrollo Político, la construcción de un acuerdo político para regular el voto de los mexicanos en el extranjero, se propusieron algunos principios que sería discutidos, con los partidos políticos y con las organizaciones de mexicanos residentes en el exterior de Estados Unidos donde se concentraba el 99% (más de 10 millones según el estudio de los especialistas) de ellos y Canadá, donde había seis decenas de miles de población mexicana con capacidad de votar. Las consultas con las organizaciones de mexicanos en esos dos países, se hicieron con la colaboración de dos Instituciones: el Consejo Consultivo del Instituto de Mexicanos en el Exterior (propiciado por la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Coalición por los Derechos Políticos de los Mexicanos en el Extranjero.

Los principios enunciados por la SEGOB para abrir el diálogo con los partidos y con las organizaciones de mexicanos en el exterior fueron los siguientes:

1.     Partir de la premisa de que el derecho a votar que tienen los mexicanos  que se encuentran en el extranjero el día de la elección, es equivalente del que tiene cualquier mexicano que cuenta con credencial de elector, y se encuentra fuera de su distrito el día de la votación.

2.     Como consecuencia de lo anterior, la votación que realicen los mexicanos en el extranjero, deberá ser en los términos más similares posibles a los que votan fuera de su distrito.

3.       Para garantizar el control del proceso electoral por parte de las autoridades mexicanas y evitar los conflictos que derivan de una posible aplicación extraterritorial de la legislación electoral mexicana, deberá contemplar: a) limitaciones significativas de los actos de propaganda electoral en el extranjero, así como el financiamiento a campañas, partidos y candidatos; b) que la modalidad del voto deberá ser exclusivamente a través de voto electrónico y voto postal; y c) que estas modalidades podrán ser ejercidas solo por aquellos que manifestaron su voluntad de ejercer su derecho al voto en el extranjero.

La Secretaría de Gobernación celebró diálogos con representantes de 294 organizaciones de mexicanos acreditadas ante el gobierno de México en los Estados Unidos. Fueron reuniones realizadas en cinco ciudades norteamericanas alrededor de las cuales se concentraba la mayor parte de los ciudadanos mexicanos que vivían en EE UU. Las reuniones se celebraron en los consulados mexicanos con 55 organizaciones en Chicago, 30 en Nueva York, 63 en Los Ángeles, 60 en Phoenix y 36 en Houston. Además hubo una reunión en Toronto, Canadá, que reunió representantes de 50 organizaciones de mexicanos acreditadas ante el consulado de esa ciudad.

A fines del año de 2004, en la Cámara de Diputados se realizó el dictamen de las iniciativas arriba mencionadas, además de las que se presentaron por el presidente de la Republica el 16 de junio de ese año, preparada en Gobernación después de la gira de diálogos en Estados Unidos y Canadá y del Acuerdo político firmado con los partidos y una más presentada por el PRD, el 14 de septiembre del mismo 2004.

Elecciones-urna2-450x300Todas estas iniciativas fueron dictaminadas por las Comisiones unidas de Gobernación y de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios, para reformar diversos artículos y adicionar un libro sexto al COFIPE. Entre los elementos más significativos del dictamen se aprobaron los siguientes: 1) establecimiento de estructuras electorales temporales del IFE en el extranjero; 2) formación de un padrón electoral de ciudadanos que viven en el extranjero; 3) expedición en el extranjero de credenciales de elector; 4) formación de centros de votación en las ciudades seleccionadas para la jornada electoral; 5) celebración de campañas electorales en el extranjero, aunque prohibiendo la contratación de tiempos de radio y televisión para realizarla, pudiéndose difundir los mensajes propagandísticos sólo en medios nacionales y sus repetidoras en territorio nacional o en el extranjero.

El dictamen fue aprobado por el Pleno de la Cámara de Diputados el martes 14 de diciembre de 2004 y turnado en minuta a la Cámara de Senadores para sus efectos constitucionales.

Hay que decir que ya había experiencias de votación de ciudadanos de otros países en Estados Unidos, que realizaban sus elecciones en centros de votación que organizaban en las ciudades norteamericanas donde vivían la mayor parte de sus connacionales. Colombianos, salvadoreños y ecuatorianos, para mencionar algunos de ellos habían sostenido comicios sin ninguna objeción de parte de las autoridades norteamericanas.

En la Cámara de Senadores no se aceptó la reforma propuesta por los diputados y se preparó un nuevo dictamen que dio origen al libro sexto del COFIPE.

4. La reforma al COFIPE

El 30 de junio de 2005 fue publicado en el Diario Oficial de la Federación, el Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones del COFIPE  que reglamentan el voto de los mexicanos residentes en el extranjero. En ese Decreto  se reformaron los artículos 1, 9 y los incisos c), d) y e) del párrafo 1 del artículo 250 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, aunque la parte sustancial de la reforma fue la inclusión Libro Sexto para intitularse “Del voto de los mexicanos residentes en el extranjero”; también se adicionaron los artículos 273 al 300 del Código mencionado. Estas adiciones y reformas entraron en vigor el 1 de julio de 2005, un año antes de la celebración de las elecciones presidenciales de 2006, con el tiempo exacto de anticipación (un año) que marca la Constitución para hacer cambios.

 

[1] ) A partir de 1998, se realizaron foros y publicaron estudios y tesis sobre la materia en universidades norteamericanas y mexicanas. Pueden consultarse libros como el de Gerardo López Macías, El Voto de los mexicanos en el Extranjero (originalmente tesis de maestría) publicado por la Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de derecho 2003; o el libro de Víctor Espinoza, El Voto Lejano, cultura política y migración México-Estados Unidos, Colegio de la Frontera Norte- M.A. Porrúa, México 2004. Hubo varios foros en ciudades norteamericanas durante los años de 1998, 1999 y 2000.

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