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A continuación les presento el índice y el preámbulo de mi más reciente libro, próximo a publicarse, titulado “Pan, análisis histórico”. En breve les informaré mediante una publicación en este sitio web más detalles de los lugares en donde lo podrán adquirir.  

 

Francisco José Paoli Bolio

ÍNDICE

Preámbulo: Vía Crucis

Capítulo I: Elementos teórico metodológicos

1.    Planteamientos generales

2.    El PAN en el Sistema de Partidos (SdP)

Capítulo II: Antecedentes históricos

1.    Antecedentes remotos: Conservadores y liberales

2.    Los conservadores

3.    Los liberales

4.    Acuerdo entre liberales y conservadores

5.    El Partido Católico Nacional (PCN)

6.    El PAN “liberal-conservador”

7.    El PAN no se reconoce como heredero de la lucha armada cristera

Capítulo III: La primera etapa del PAN

1.    Análisis del partido por períodos

2.    2. Los grupos ultramontanos y el PAN

3.    La primera etapa. 1939-1952

4.    Primer candidatura presidencial del PAN: Efraín González Luna

Capítulo IV: La segunda etapa del PAN: 1953-1968

1.    El éxito económico del Estado

2.    La segunda candidatura presidencial: Luis H. Álvarez

3.    La tercera candidatura presidencial: José González Torres

4.    La crisis demócrata cristiana

5.    El movimiento estudiantil-popular de 1968

Capítulo V Tercera etapa: abstencionismo y vuelta a la participación, 1969-1982

1.    Cuarta candidatura presidencial: Efraín González Morfín (1970)

2.    Fin del “desarrollo estabilizador”

3.    Candidatura (independiente) de Pablo Emilio Madero y superación del abstencionismo.

Capítulo VI Cuarta etapa: 1983-2000

1.    Principio del debilitamiento de los gobiernos priistas

2.    Escición del PRI y candidatura poresidencial de Cuauhtémoc Cárdenas y Quinta del PAN con  Manuel Clouthier, “Maquío”

3.    Primera gubernatura del PAN: Baja California, 1989.

4.    El gradualismo

5.    Sexta candidatura presidencial: Diego Fernández de Cevallos (1994)

6.    El movimiento zapatista (FZLN)

Capítulo VII: El gobierno de Vicente Fox (2000-2006)

1.    Del antiautoritarismo a la pluralidad

2.    Se transmite al PAN la cultura política tricolor

3.    El PAN en la presidencia, severa inflexión

4.    El PAN y el Gabinete de Fox

5.    Intento de Armonización entre partido y presidente de la república

Capítulo VIII: El gobierno de Felipe Calderón

1.    Precampaña panista 2005

2.    Campaña presidencial 2006

3.    Gabinete inicial de Calderón: amigos leales aunque fueran incompetentes

4.    Control del presidente Calderón sobre el PAN

5.    Guerra o combate al crimen organizado

6.    La crisis económica y social se intensifica

7.    Pérdidas en el terreno electoral

Capítulo IX: La campaña 2012 y la pérdida de la presidencia.

1.    Calderón no logra colocar a su candidato en la liza presidencial

2.    La campaña de Josefina Vázquez Mota

3.    Los resultados electorales y la debacle del PAN

Capítulo X: Doce años en presidencia

1.    Los dos sexenios panistas, más frustración que realizaciones.

2.    Consideraciones Generales sobre los gobiernos del PAN

3.    Gubernaturas del PAN

4.    La acción municipal del PAN

Capítulo XI El regreso del PRI a la Presidencia

1.    Estrategia del PRI para reconquistar espacios

2.    Coaliciones

3.    ¿Perdió todo el PRI al perder la Presidencia?

4.    Superación de las divisiones internas en el PRI

5.    Relaciones con los medios masivos

6.    Relaciones con las burocracias de poderosos sindicatos

7.    Debilitamiento del PAN

Capítulo XII: Contextualización: retrospectivas y perspectivas

1.    La sociedad mexicana es fundamentalmente conservadora.

2.    Sociedad, economía y política en el siglo XXI

3.    Crisis de los partidos políticos

4.    Pacto por México y primer año de gobierno de EPN

5.    Elecciones 2013

6.     Madero vs Cordero

Capítulo XIII Las elecciones de 2015 y las internas del PAN

1.    Las elecciones de 2015 y el Sistema de Partidos

2.    Las divisiones internas del PAN

3.    Impugnación al PVEM: debate sobre la cancelación de su registro.

4.    Ricardo Anaya Vs Javier Corral

Capítulo XIV Reflexiones y barruntos

1.    Algunas reflexiones sobre el poder

2.    Barruntos

3.    Reflexión final

 

Preámbulo: via crucis

En este ensayo analizo al Partido Acción Nacional (PAN), refiero el contexto general del sistema político y en el específico del Sistema de Partidos (SdP) en México. Empiezo por un planteamiento del contexto histórico de largo aliento, partiendo de antecedentes remotos de los partidos mexicanos en el siglo XIX. Enseguida  he procurado presentar los momentos relevantes de la participación del PAN en la vida política de México, intentando no pasar por alto las crisis que ha experimentado, por considerar que es precisamente en situaciones críticas donde se manifiestan más claramente los rasgos característicos de una institución. En ellas  se pueden advertir mejor, lo que en condiciones normales se mantiene oculto o es poco notable.

No omito mencionar los errores panistas, sobre todo los que a mi juicio han sido mayúsculos, tanto los cometidos por sus dirigentes individuales como por su dirigencia colegiada. Para ello analizo su nacimiento, caidas, puestas en pie, logro de puestos de elección popular y desarrollo significativo. Detallo no sólo acontecimientos, sino los documentos fundamentales que muestran su avance y consolidación como una organización presente en la vida de la sociedad mexicana durante tres cuartos de siglo (1939-2015). Finalmente perfilo algunos barruntos sobre el futuro de la institución.

La figura del vía crucis me parece sugerente, no sólo por la referencia a un rito religioso de un partido que se ha caracterizado por muchos como católico, sino porque ha experimentado en esta larga historia institucional, buen número de episodios positivos y negativos, cargando su cruz[1].

Los fundadores y militantes panistas de las primeras cuatro décadas, fueron crucificados por el Estado autoritario, que tenía reservado el acceso al poder a una sola organización política: el Partido de la Revolución Mexicana, que se llamó de diversas maneras a partir de 1929 (PNR, PRM y PRI), y fue único en el panorama nacional hasta el año de 1939 en que nació el PAN. Me refiero a posiciones sustanciales de poder, porque al PAN, en las décadas que van de los años cuarenta al final de los ochenta del siglo pasado, el régimen autoritario le permitió lograr sólo algunas posiciones en municipios, diputaciones federales y locales en muy reducido número.

Hasta ya entrados los años ochenta le empiezan a reconocer al PAN triunfos importantes. Logra su primera gubernatura en 1989, en Baja California, que siguió gobernando todos los años siguientes por cinco períodos sexenales consecutivos.

El partido blanquiazul tuvo una influencia cruzada por dos vertientes doctrinarias, la liberal que sostuvo Manuel Gómez Morin, y la que inspiró don Efraín González Luna, cofundador y lider católico orientado por el humanismo cristiano. Esta última es una influencia que puede verse como conservadora en relación con ciertos temas, como las relaciones entre Iglesia y Estado, el divorcio, el aborto y otros; pero también incluye una veta de preocupación social proveniente de las encíclicas papales que abordaron “la cuestión social”, condenaron el capitalismo salvaje, reconocieron el derecho de huelga y propusieron medidas de protección y mejor remuneración al trabajo humano.

El partido -se dijo desde poco después de su fundación- decidió ser presentado en la sociedad con los colores blanco y azul. Tuvo entonces adversarios que atribuyeron esa decisión a la identificación que podía hacerse con los colores que se usan frecuentemente para presentar a la Virgen María. Fue desde entonces calificado peyorativamente como católico, y en extremo de la caricatura como un partido de mochos y beatas. Por otra parte, con los clichés de la izquierda, fue caracterizado como partido burgués o pequeño burgués de las clases medias. También fue referido como formación política de buenos abogados y otros profesionistas: en su fundación participaron ex rectores de la UNAM -institución de la que Gómez Morin fue rector y en la que trabajo hace tres lustros- y algunos constitucionalistas famosos, médicos, ingenieros y arquitectos destacados. Finalmente, el PAN fue caracterizado como partido reaccionario en relación con el movimiento revolucionario y muy específicamente contra las reformas cardenistas de finales de los años treinta del siglo pasado.

Varios estudiosos de la política lo llamaron de la “oposición leal”[2], muy destacadamente Soledad Loaeza Tovar.

Para quienes vieron la oposición de Acción Nacional como  débil, la forma que tuvieron de presentarla era la de un partido “palero”, que sólo simulaba oponerse.     Con todas esas caracterizaciones a cuestas, el partido se levantó una y otra vez y siguió adelante hasta conquistar cientos de municipios, más de una decena de gubernaturas y finalmente la presidencia de la república por dos períodos sexenales contínuos: 2000 a 2012.

Seis décadas después de su fundación experimentó una crucifixión desde adentro, perpetrada por algunos de sus dirigentes pragmáticos que pactaron con grupos empresariales y dejaron al margen algunas tesis progresistas tomadas de las encíclicas, como la del reparto de utilidades en las empresas. Otro pacto interno lo hicieron dirigentes nacionales con organismos de extrema derecha[3], para permitir que ellos formaran parte del PAN y accedieran a puestos dirigentes del partido y a candidatos de elección popular. Luego, en los tiempos en que el PAN conquista la presidencia de la república, sus dirigentes coquetearon con algunas fuerzas corporativas sindicales, a las que el partido había había combatido, con el fin de recibir votos y apoyo de sus clientelas cautivas. Los gobernantes panistas, otorgaron privilegios descomunales a esos grupos, destacadamente a los poderosos sindicatos magisterial y petrolero. Este fue un tiempo en el que el PAN se mimetizó con los modos y maneras de “hacer política” que tiene el PRI, abandonando su propio talante original.

Tal vez la crucificción mayor a la que ha sometido el PAN por sus miembros. Esta puede atribuirse fundamentalmente a las inclinaciones que el ser humano tiene a detentar posiciones de poder y privilegios, por encima de los principios éticos que establece su doctrina. Desde luego, esa es una condición que permea a todos los partidos del orbe. Desde la fundación del partido, Manuel Gómez Morin, su primer presidente durante sus primeros diez años de existencia y su lider moral hasta que murió, planteó ese dilema, que ya lord Acton había enunciado tiempo atrás: “el poder corrompe”. Además, el principal y primigenio gestor del PAN, habló negativamente del “apetito de triunfo” y de la poca preparación que los panistas tenían entonces para asumir responsabilidades políticas.

Los primeros capítulos de este libro se concentran en la historia del PAN, sus fundadores e ideas principales. En los siguientes capítulos refiero un período que va hasta la segunda mitad de los años ochenta (del siglo XX); es un tiempo en el que el PAN empieza a ganar más posiciones de poder en los congresos nacional y locales, en los municipios y su primera gubernatura. Al final de ese periodo hago el análisis más detallado y extenso, como ocurre con los acercamientos del zoom de una cámara fotográfica, hasta llegar al año 2000 cuando Vicente Fox conquista, con la bandera del PAN pero sin sus principios, la presidencia de la república. Sobre las dos administraciones panistas (2000-2006 y 2006-2012) hago el análisis todavía más detallado, no sólo del partido, sino de los puntos más relevantes de los gobiernos en los que miembros del partido tuvieron graves responsabilidades. Finalmente me refiero a la condición del partido derrotado en las elecciones presidenciales de 2012, que alcanza acuerdos con el nuevo presidente electo ese año, dentro de los que está el “Pacto por México” que es suscrito también por los dirigentes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido Verde Econogista de México (PVEM).

En los anexos incluyo su doctrina en los tres momentos en que fue definida: en su fundación (1939) y en sus dos proyecciones posteriores (1965 y 2002). La razón de este primer anexo es que el PAN es un partido fundamentalmente doctrinario, hasta que conquista la presidencia de la república. Desde entonces se fue haciendo cada día más pragmático, confirmando de esa manera que no es lo mismo proponer metas en plan ideal, que hacer un gobierno y tener acuerdos incluso con fuerzas sociales y políticas a las que se opuso. También preparé sencillos cuadros estadísticos para mostrar los avances del PAN en conquistas de diversos cargos de elección popular, en gobiernos municipales y de entidades federativas.

El PAN doctrinario fue crucificado de manera brutal, por los dos presidentes emanados de sus filas, que lo utilizaron para mantener su imagen positiva en la opinión pública y pasaron, algunas veces ignominiosamente, sobre los principios. Para esas acciones y acuerdos los gobiernos panistas impulsaron intereses particulares y de poderes fácticos, haciendo a un lado, en gran medida, los principios planteados en su Declaración y en sus plataformas programáticas. Los dos presidentes de la república panistas, fomentaron el desarrollo y fortalecimiento de grupos económicos y sociales para que conservaran sus privilegios y aumentaran sus prestaciones y ganancias. Ambos mandatarios practicaron relaciones nepóticas y beneficiaron monopolios, incurrieron en conflicto de intereses utilizando  el poder público para su beneficio, cuando les había sido conferido por los ciudadanos para que gestionaran el bien común. Buen número de dirigentes o gobernantes del PAN permitieron que sus familiares o allegados perpetraran tráfico de influencias, obteniendo contratos, concesiones, permisos y grandes dividendos, como esos que se llamaron “moches” o aportaciones obtenidas por gestionar obra pública. Esta concepción patrimonialista originalmente propiciada por políticos tricolores, fue asumida y usufructuada por buen número de gobernantes blanquiazules, aunque que no por todos.

En el presente análisis presento o cito opiniones o posiciones de diversos autores. Lo hago con dos propósitos: 1) aportar datos e informaciones sobre el partido y 2) presentar mi punto de vista y algunas valoraciones personales. También reporto experiencias que tuve[4] y de las motivaciones que me llevaron a incorporarme al PAN en 1993 y también a renunciar a ese partido en 2009. Debato un poco con algunos estudiosos del PAN en torno de interpretaciones sobre la conducción del partido, lo que da al ensayo otro elemento personal, que se suma al análisis que pretendo ser sustancialmente histórico, social y político. Estos puntos de debate los planteo a veces directamente, mencionando los nombres de aquellos a los que intento contestar sus interrogantes; otras, lo hago en forma indirecta, planteando mis propias posiciones o interpretaciones.

Finalmente, apunto que he dejado pasar más de un lustro después de mi renuncia al PAN (2009), para tomar distancia y hacer un análisis, un tanto más cercano a la objetividad, entendiendo que esta condición es un intento casi siempre mal logrado. O bien, si se prefiere, considerando la objetividad como intención de hacer un análisis lo más imparcial posible, aun a sabiendas de que ese tipo de análisis es casi imposible.

 

[1] ) Cuando le propusieron a Efraín González Morfín en la Convención panista de 1969, que aceptara la candidatura presidencial del PAN, un consejero le pidió que cargara con esa cruz, considerando que no estaba convencido de que había que participar en las elecciones en las condiciones prevalentes; sin embargo, se caló la cruz de la candidatura presidencial y caminó hacia el calvario… Pocos años después renunció al partido como lo hizo un buen número de dirigentes del PAN. Como anexo agrego un artículo con la entrevista que le hice y que apareció en la revista Proceso, No 76, del 17 de abril de 1978, pág. 31.
[2] ) La caracterización de un partido, según Maurice Duverger, puede hacerse dentro del estudio de un sistema de partidos. Para mayor amplitud de la aplicación del concepto al PAN, ver Loaeza, Soledad, “El Partido Acción Nacional, la oposición leal en México”, Revista Foro Internacional, #193, El Colegio de México.
[3] ) Me refiero a organizaciones reservadas, anticomunistas y antijudáicas, que se identificaban con un corporativismo católico semejante a la organización falangista española, que han tenido distintas formas de expresión en regiones y momentos, entre las que pueden mencionarse: los “tecos” de Jalisco, los “fúas” de Puebla, los “muros” de México D.F, o más recientemente los “yunques” que no se ubican en una sola entidad de la república. Estas organizaciones son sostenidas por organismos secretos como la Liga Universitaria Nacionalista o la Universitaria Reestructuradora, en la que sus miembros juraban lealtad a la organización y guardar absoluta reserva respecto de ella, sus miembros, dirigentes y acciones. Estas organizaciones penetraron universidades públicas para “cristianizarlas”, impulsados por sacerdotes católicos y fundaron dos universidades: la llamada Autónoma de Guadalajara primero y la Universidad Popular del Estado de Puebla (UPAEP) después.
[4] ) Incluyo en este libro un anexo tercero que presenta algunos elementos y posiciones de mi vinculación personal con Acción Nacional entre 1991 y 2009.

1 reply to this post
  1. GillesLipovetsky filosofo Belga contemporáneo dice que: “vivimos una era de vacio social y pérdida de valores”, pues vivimos un especie de impases entre sistemas económicos y sociales.
    El capitalismo salvaje NO HA DESAPARECIDO se convirtió en globalización y en desigualdad de clases sociales y falta de inclusión social.
    Las diferentes Pérdidas en el terreno electoral son una consecuencia natural de la Crisis de los partidos políticos…desde mi punto de vista se debe a él abandonando de sus propios principios éticos, que establecen sus doctrinas y sus principales ideas sociales y políticas.
    Remplazando las mismas por un pragmatismo que se fusiona con el paternalismo asistencial de los sistemas políticos caudillistas del siglo XX
    .Fox de alguna manera entendió el pragmatismo, pero no alcanza a comprender del todo el aparato de Estado y su estructura y sucumbió ante los vicios y descomposición ya enquistados de antaño y ante presiones de grupos.
    Liberalizando entre otras cosas el narcotráfico que antes estaba controlado por el PRI/Gobierno.
    Ya NO existe una extrema derecha o extrema izquierda como en el siglo XX…Existen intereses y una partidocracia multicolor, que responde a intereses y a el cálculo político de lo inmediato.
    La sociedad es vista como un mercado electoral que se puede definir y un número que se puede calcular electoralmente.
    El problema es que LA SOCIEDAD SE HA FRAGMENTADO DE TAL MANERA que hoy vivos un Individualismo en donde cada quien es su propia nación, por triste que parezca.
    Tal vez esto no sea tan malo del todo si eso desencadena en un incremento de los derechos humanos, civiles y políticos y en un ciudadano más participativo

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