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Los movimientos sociales en los años setenta.

 

Notas de Francisco J. Paoli Bolio

Investigaciones Jurídicas, UNAM

 

Historia y Concepto de los Movimientos Sociales (MS)

En realidad los movimientos sociales aparecieron hace muchos años en la historia de las sociedades humanas. Se trata de movilizaciones y actos de rebeldía que surgen espontáneamente en comunidades o grupos, para plantear a los detentadores del poder y la riqueza, reivindicaciones o protestas. En la antigüedad podemos identificarlos con los movimientos de liberación del pueblo judío que huye de la esclavitud a que lo tenían sujeto los gobiernos de los faraones egipcios o el movimiento de los esclavos en Roma, comandado por Espartaco. A finales de la Edad Media, hay un movimiento notable de personas que huyen de los feudos y se establecen en ciudades libres, en algunas regiones llamados burgos[1], de donde surge el vocablo burgués, para denominar aquellas personas que han abandonado la condición de siervos en los feudos y han migrado a espacios que van poblando, donde pueden ejercer libremente el comercio y otros actividades económicas, sin tener que rendir pleitesía a los señores feudales y sin tener que participarles de sus ganancias. Las ciudades libres o burgos, gozaban de autogobierno y tenían uno débil que no exigía demasiados tributos a sus ciudadanos. Estos fueron en algún momento fundamentalmente artesanos y comerciantes, que realizaban también actividades agropecuarias necesarias para sostener su consumo. En el mundo germánico pueden identificarse ciudades libres que se convirtieron poco a poco en comunidades amplias y vigorosas. Ejemplos de ellas que llevan la denominación de burgo son Augsburgo o Estrasburgo; hay otras como Basilea o Colonia que no adhieren a su nombre la palabra burgo.

Lo que quiero asentar ahora es que los movimientos sociales no son algo nuevo como algunos sugieren. Aunque es conveniente asentar que los movimientos sociales han venido ganando capacidades para lograr éxito en sus demandas.

En términos generales los MS son relativamente espontáneos, poco estructurados y de corta duración o efímeros. Buen número de ellos desaparecen al ser derrotados o al lograr negociaciones con los poderosos y obtener reivindicaciones o prestaciones importantes. Otros desaparecen por inanición o aislamiento, sin lograr sus demandas. Con el paso del tiempo y las experiencias de movimientos sociales, éstos logran influir en la distintas instancias del poder organizado y aún generan o contribuyen a generar leyes o políticas públicas, que benefician a sus representados. También puede advertirse que los poderes formales de un Estado nación, cuando éstos se forman, capta líderes de los MS, además de sus ideas o propuestas.

Los MS son pues, modos de comunicación entre grupos de la sociedad relativamente depauperados o débiles y las organizaciones de poder, públicas o privadas. Frecuentemente estas comunicaciones son actos colectivos como protestas, marchas y huelgas de trabajadores. Los MS pueden darse en forma sucesiva e ir logrando ampliaciones a sus reivindicaciones. Los movimientos de trabajadores para lograr que sus ligas, asociaciones de protección mutua y después sindicatos que luchan sistemáticamente por la ampliación de sus salarios, beneficios y prestaciones son relevantes en la historia de los MS.

Los MS se diferencian en principio de los partidos políticos (PP), porque 1) son menos estructurados y organizados que estos, aunque muchos partidos empiezan como movimientos electorales y se convierten después en organizaciones políticas permanentes; 2) los MS  buscan normalmente reivindicaciones concretas (campesinas,  de género, por ejemplo), mientras los PP hacen planteamientos generales sobre la organización del trabajo, la economía, la educación, la cultura y el ejercicio del poder.

 

3.   Los movimientos sociales en México en los años setenta.

No es que los MS se hayan originado en nuestro país en esos años, pero indudablemente hay en esa década una notable intensificación de ellos, como los hay en Europa Occidental[2]. Cito textualmente su trabajo:

“No solamente se están usando con mayor frecuencia y mayor intensidad, por un número creciente de ciudadanos y para una serie cada vez más larga de temas, los canales de comunicación entre los ciudadanos y el Estado; se cuestiona, además, si estos mismos canales institucionales (como las elecciones o la representación parlamentaria), sospechándose al mismo tiempo que sean suficientes como medios de comunicación política.”

La descripción de Offe se refiere a sociedades que han adoptado instituciones políticas democráticas, pero donde el Estado es deficitario en la protección del trabajo, de la dotación de servicios públicos u otros aspectos. En los años setenta en México, por contraste, estamos ante un Estado autoritario, que controla la mayor parte de la economía, los sindicatos, los ejidos, y los sistemas financiero, de salud, educativo, monetario y financiero, para mencionar los principales. La sociedad mexicana es cada vez más sensible a las reivindicaciones populares, después de haber vivido en la década anterior, movimientos como el ferrocarilero (1959-1961), el médico (1965) y los estudiantiles (de 1966 y sobre todo del de 1968).

El movimiento de 68, plantea una serie de reivindicaciones democráticas básicas: como la necesidad del diálogo antes de hacer una represión, la liberación de los presos políticos, la supresión del delito de disolución social. Fue un movimiento originalmente estudiantil, pero en su desenvolvimiento fue teniendo apoyo de sectores de la sociedad para empezar de los padres de familia de los estudiantes y de familiares de ellos, que contribuyeron de distinta manera para que el movimiento se sostuviera y creciera. También logró apoyo del incipiente movimiento sindical independiente y de grupos de profesionales.

El año de 1971 se produce un movimiento estudiantil que concluye trágicamente con represión paraestatal[3]. Este último movimiento estudiantil, se da el primer año de gobierno del presidente Luis Echeverría (1970-1976), que ha prometido crear nuevas oportunidades para los jóvenes y ha abierto a varios de ellos posiciones en secretaría de Estado y otras entidades públicas.

A principios de esa década y durante el período de la década de los setenta, se forman y actúan movimientos guerrilleros en terrenos rurales (el “Partido de los Pobres”) y urbanos (La “Liga Comunista 23 de septiembre”) que llevan a cabo acciones espectaculares como el secuestro del embajador de los Estados Unidos y el suegro del presidente Echeverría ( general José Guadalupe Zuno).

 

4.   La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)

Es en ese ambiente de la sociedad que ha empezado a

movilizarse, muy marcadamente en el ámbito estudiantil de la educación superior, que surge la idea de crear una nueva Universidad. Los estudios sobre su viabilidad se encargan a la SEP[4], específicamente a la Dirección General de Educación Superior. El presidente Echeverría ordena la realización de un estudio sobre la demanda educativa a nivel superior. Ese estudio se realiza y publica en la revista de Educación superior de la ANUIES en mayo de 1973. El estudio señala varios formulas para atender esa demanda y específicamente se apunta a la creación de una Universidad Metropolitana. Se elabora después una iniciativa de Ley Orgánica de la UAM y el Ejecutivo Federal la envía al Congreso el 10 de octubre de ese mismo año. En la discusión de la iniciativa, piden la comparecencia del Secretario de Educación Pública, quien concurre a exponer sus fundamentos, entre los que está la incapacidad de las instituciones mayores de educación superior (UNAM e IPN) para atenderla. El proyecto se discute y aprueba en las dos Cámaras del Congreso y es aprobada y publicada en el DOF el 17 de diciembre de 1973 y entra en vigor 15 días después de su publicación el 1º de enero de 1974. Esa podemos decir que es el acta de nacimiento de la UAM. Esta afirmación se justifica al leer el artículo primero de esa Ley Orgánica que dice: Se crea la Universidad Autónoma Metropolitana, como organismo descentralizado del Estado, con personalidad jurídica y patrimonio propio. Su artículo segundo que también citaré, define su objeto social:

“Art. 2. La Universidad Autónoma Metropolitana tendrá por objeto:

I.               Impartir educación superior de licenciatura, maestría y doctorado, y cursos de actualización y especialización, en sus diversas modalidades escolar y extraescolar, procurando que la formación de profesionales corresponda  a las necesidades de la sociedad;

II.             Organizar y desarrollar actividades  de investigación humanística y científica, en atención, primordialmente, a los problemas nacionales y en relación con las condiciones del desenvolvimiento histórico; y

III.            Preservar y difundir la cultura.”

El objeto social de la UAM, contiene una de las demandas más importantes de los movimientos estudiantiles mencionados, particularmente la del movimiento estudiantil-popular de 68[5]. Y también la de otros movimientos reivindicativos y democratizadores como los mencionados.

Dice un sociólogo francés, Alain Touraine, conocedor de América Latina y de los movimientos sociales sobre los cuales ha hecho planteamientos teóricos de la mayor relevancia, que

“Movimiento social y democracia están estrechamente ligados, uno no puede existir sin el otro. La democracia es el instrumento y el resultado de la institucionalización de los conflictos sociales. Si ella, los movimientos sociales no se forman, se reducen a explosiones de ira o son utilizados por fuerzas políticas que procuran apoderarse del Estado. Sin ellos, la democracia se debilita y queda limitada a la competencia entre coaliciones políticas”[6]

( Si hay tiempo referir algo sobre el origen de la UAM-X)

 

5. Colofón

A propósito de las coaliciones políticas y los partidos, parece conveniente, referirse los vínculos entre los partidos y los movimientos sociales, a pesar de que parecen dos cosas distintas, que no puede unirse de acuerdo con algunos teóricos. Ha quedado demostrado y patentizado, que los movimientos sociales y los partidos pueden unirse. Ha surgido la figura de Movimiento-Partido. En su origen el Partido de la revolución democrática fue definido por varios analistas y militantes con esa figura. En la actualidad tenemos en la escena política dos partidos que han incluido en su nombre el término de “movimiento”: Partido del Movimiento Ciudadano y Partido del Movimiento de Regeneración Nacional.

 

[1] ) El término burgo, es de origen germánico, aunque se adopta en otros pueblos, para denominar a ciudades libres que surgen en la llamada Edad Media Baja.
[2] ) Claus Offe,  en Partidos Políticos y Nuevos Movimientos Sociales (Editorial Sistema, Madrid, 1992, págs. 63 y ss) dice que en los años setenta del siglo XX, se intensificaron  en Europa Occidental,  los MS a través del uso de formas no institucionales o no convencionales de participación política, tales como protestas y manifestaciones…”
[3] ) “Los Halcones” son un grupo paramilitar organizado desde el gobierno y utilizado para golpear al movimiento estudiantil.
[4] ) El Secretario era el Ing. Víctor Bravo Ahuja y el Director de Educación superior era el médico guerrerense,
[5] ) Algunos líderes del movimiento del 68 fueron contratados como profesores investigadores de la UAM-Xochimilco. Entre ellos recuerdo a Gilberto Guevara Niebla y a Escudero.
[6] ) ¿Podremos vivir juntos?, FCE, México, 1997, pág. 255.

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